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Se desperdicia 25% de agua que se bombea desde La Rumorosa

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  • Requiere BC unidad y consenso para nueva ley estatal del agua.
  • Deben repararse fugas y promover uso eficiente del recurso natural.
Ante la frágil y crítica la dependencia del acueducto del Río Colorado para el abasto de agua en toda la zona costa, Baja California requiere usar eficientemente este recurso natural, promover su reúso y reparar las fugas con las que la red de Tijuana pierde el 25 por ciento del agua que se bombea desde La Rumorosa.
Así lo enfatizó José Carmelo Zavala Álvarez, director del Centro de Innovación y Gestión Ambiental (CIGA), recalcando que un metro cúbico no vale igual en el Valle de Mexicali que en Tijuana, porque ya se transportó desde La Rumorosa a un kilómetro de altura, pero hoy de 5 metros cúbicos por segundo que se bombean a la costa se pierde uno en Tijuana.
“Querer usar en Tijuana el mismo argumento que la CESPE en Ensenada es grosero, no tiene lógica intentar meter más agua a un sistema roto, con fugas; lo que cuesta desalar un metro cúbico por segundo es el doble de lo que cuesta tecnología de detección de fugas y reparación para no tirar un metro cúbico de agua, ¿tan difícil es entenderlo?”, cuestionó.
El ingeniero bioquímico destacó que el gobernador Francisco Vega de Lamadrid sí parece entender que la zona costa hoy tiene una frágil y crítica dependencia del acueducto del Río Colorado, pero, por otra parte, el mandatario estatal no está escuchando las opiniones y pareciera seguir viendo adversarios político-electorales en quienes hacen aportaciones.
José Carmelo Zavala afirmó que con diálogo auténtico y tolerancia se acabarán en Baja California los falsos dilemas, pues lo que urge es un uso eficiente del recurso natural y reconocer la existencia del ciclo del agua, para que, por ejemplo, en actividades de riego de áreas verdes, pueda reusarse agua morada en vez de agua de “primer uso”.
“Más de tres metros cúbicos de agua tratada, de buena calidad, como dice la CESPT, la tiramos al Océano Pacífico en San Antonio del Mar para luego, cinco kilómetros al sur, sacarla salada y purificarla con ósmosis inversa al ritmo de 4 metros cúbicos por segundo; no tiene lógica, el agua morada tiene menos sólidos disueltos, para qué mezclarla con la de mar, es más barato aplicar ósmosis inversa en el agua morada que en la del mar”, explicó.
Tiene razón el gobernador, añadió Zavala Álvarez, debemos pensar en las obras necesarias del futuro, pero con visión de largo plazo, más allá de su administración, como debe ser, abriéndose al diálogo con tolerancia, pues en ninguna parte tiene que haber pureza y la política debe ser una herramienta para el entendimiento, para ganar-ganar.
“Los detractores del gobernador reaccionaron primero contra la Ley de Agua, que después derogó Vega de Lamadrid por la presión de las manifestaciones, no por los argumentos, que no fueron atendidos ni discutidos; triste la política que busca ganar o perder, cuando debe servir para construir consensos y mejores decisiones, por el agua del futuro vale la pena que las partes le bajen un poco a la estridencia, con tolerancia y respeto a la diferencia, todos juntos”, opinó.
Ya se tiene la experiencia de la desaladora de Ensenada, agregó el director del CIGA, obra que tiene muchos años y en esta misma administración estatal se ha retrasado su arranque varias veces; Baja California debe tener mayor certidumbre en el abasto futuro del agua y claro que tiene mayor certidumbre como fuente el Océano Pacífico que el Río Colorado.
“En una política denigrada por partidos que se polarizan y la poca profesionalización de funcionarios, el agua se distribuye sin equidad, con exceso y desperdicio; para justificar el alza, la CESPE usa el argumento de la pérdida en fugas, sin capacidad de reponer líneas, sin tecnología para detectar fugas, pero el mismo argumento puede valer para no meter más agua a un sistema roto, reparar la fuga del tinaco es primero”, consideró.
El maestro en bioingeniería afirmó que la cosecha de agua de lluvia es otra vía importante si se logra contar con infraestructura verde, estacionamientos, calles, techos, jardinería urbana bajo el nivel de calle o banqueta para recarga de acuífero, mediante pozos de absorción, una tecnología cada vez más generalizada en las ciudades y que permite liberar el agua de riego urbano.
“Hoy no solo se riega con agua de primer uso, sino que además se hace con aspersores mal instalados que riegan el asfalto y el concreto de la zona río de Tijuana, sin horario nocturno e incluso cuando llueve, lo cual no es lógico para una ciudad en zona árida”, recalcó Zavala Álvarez.
Otro camino, añadió, es la regulación en la construcción, para que en las nuevas viviendas haya sólo muebles sanitarios de uso eficiente del agua, que sean de menor volumen y que permitan recircular el agua del lavamanos y regadera, a través de tubería para la separación de aguas grises que se puedan reusar.
“Sí hay opciones y se discuten, las aportan técnicos y expertos locales; el Congreso estatal y el gobierno del estado son dirigidos temporalmente por gente que pronto volverá a su calidad permanente de ciudadano, por lo que los exhortamos al diálogo, se requiere más comunicación, voluntad política y buena fe, como una comunidad que mira y construye el futuro compartido y único para todos, un futuro que debe ser sustentable”, finalizó.

Acerca de Andrés Salcido

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